Retos actuales
El sector agroalimentario tiene por delante importantes retos, a los cuales debemos enfrentarnos utilizando todas las herramientas posibles a nuestro alcance, incorporando los avances tecnológicos con la máxima precisión y manteniendo los altos estándares de seguridad.

Cambio climático
El cambio climático está transformando las condiciones de cultivo en todo el mundo. Sequías más intensas, olas de calor, nuevas plagas y enfermedades afectan directamente al rendimiento y la estabilidad de la producción agrícola. En este contexto, las NTG pueden ofrecer la posibilidad de desarrollar variedades vegetales más resistentes y adaptadas a entornos cambiantes, contribuyendo a asegurar la producción de alimentos en escenarios climáticos adversos.
Calidad y Productividad
La población mundial continúa creciendo mientras que el suelo cultivable es cada vez más limitado. Para responder a esta demanda, es necesario incrementar la productividad de los cultivos sin ampliar la superficie agrícola. Al mismo tiempo, la sociedad exige alimentos de mayor calidad nutricional, más saludables y con una vida útil más larga, lo que puede ayudar a reducir el desperdicio alimentario. Las NTG permiten acelerar la obtención de variedades vegetales que cumplen con estos requisitos, aportando soluciones innovadoras y seguras.


Sostenibilidad
El futuro de la agricultura depende de alcanzar un equilibrio entre producción y sostenibilidad ambiental. Reducir el uso de fertilizantes y fitosanitarios sin comprometer la productividad es uno de los grandes retos del sector. Las NTG pueden contribuir a generar cultivos más eficientes en el uso de nutrientes o más resistentes a plagas y enfermedades, disminuyendo la necesidad de insumos químicos y favoreciendo una agricultura más respetuosa con el medio ambiente y la biodiversidad.
Modificaciones genéticas
Desde el Neolítico, los seres humanos han modificado las plantas y los animales para adaptarlos a sus necesidades en cada momento. A través de la domesticación, la selección artificial y posteriormente con herramientas como los cruces dirigidos o la mutagénesis inducida, hemos logrado cultivos más productivos, nutritivos y resistentes.
Hoy en día, las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) suponen un paso más en esta historia: permiten realizar cambios de forma mucho más precisa, rápida y controlada que nunca

Mutaciones espontaneas
Mutagénesis inducida aleatoria
Mutagénesis inducida dirigida (NTGs)
Transgénesis
Desde los años 50 del siglo XX, se utiliza la mutagénesis para inducir cambios en el material genético de las plantas con el objetivo de crear nuevos rasgos de interés. Esto se logra mediante la exposición a agentes mutagénicos, que pueden ser químicos o físicos, y que aumentan la probabilidad de generación de mutaciones en el ADN.Estas mutaciones son aleatorias y se producen en todo el genoma, es decir, no son dirigidas a ningún gen o región específica, haciendo necesario un análisis y selección de las plantas a posteriori. Muchos alimentos que encontramos hoy en día en los supermercados son obtenidos por estas técnicas, como por ejemplo las mandarinas sin semillas. El listado completo de todas las variedades puede consultarse en esta base de datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Para hacer esta mutagénesis más dirigida, disponemos hoy en día de las llamadas Nuevas Técnicas Genómicas o NTGs, que son técnicas de edición génica (también llamada edición genética o edición del genoma). Estas son un grupo de tecnologías que permiten añadir, quitar o alterar el material genético con un alto grado de precisión y especificidad (a diferencia de la mutagénesis inducida aleatoria).Se han desarrollado, y se están desarrollando en la actualidad, varias técnicas de edición del genoma, entre ellas la técnica conocida como CRISPR-Cas, por la cual se otorgó el Premio Nobel de Química en el año 2020 (para más información, haz click aquí). Con estas tecnologías se pueden realizar modificaciones precisas en un genoma sin producir múltiples mutaciones aleatorias ni introducir genes de otros organismos, lo que facilita el desarrollo de plantas con características mejoradas.

Durante la duplicación del genoma es habitual que se produzcan errores en las bases (letras) de la cadena de ADN, aunque normalmente la maquinaria celular es capaz de repararlos. Sin embargo, en determinadas circunstancias (condiciones externas, fallos internos, etc.) la célula no puede reparar estos errores y se introducen cambios aleatorios en la secuencia de los genes, denominadas mutaciones.
Este es un proceso natural en todos los seres vivos y precisamente es lo que permite la existencia de la variabilidad genética y la evolución de las especies.Desde el Neolítico, hace unos 10.000 años, los humanos hemos utilizado estas mutaciones espontáneas para la domesticación de las plantas, seleccionándolas y cultivándolas para adaptarlas a nuestras necesidades. Este proceso ha llevado a cambios significativos en la morfología, fisiología y genética de las plantas, lo que ha permitido el desarrollo de una gran variedad de cultivos.

La transgénesis es el proceso de transferir genes de un organismo al genoma de otro organismo. Este método se utiliza en la mejora de plantas para introducir características deseables de una planta o microorganismo, como la resistencia a plagas o la tolerancia a herbicidas, a otra planta de interés, dando como resultado una variedad con nuevas características.
Las plantas transgénicas u OMG (Organismo Modificado Genéticamente) se someten a unos análisis de riesgo exhaustivos, que consisten en estudios rigurosos para evaluar su seguridad, impacto ambiental y su eficacia antes de su uso y consumo.

¿Qué son las NTG?
Las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) son un conjunto de herramientas de biología molecular que permiten modificar el ADN de plantas, animales o microorganismos de forma precisa y dirigida. A diferencia de otras aproximaciones anteriores, las NTG, como la edición génica con CRISPR, actúan como un “bisturí molecular” que facilita introducir con mucha precisión pequeños cambios en el genoma sin añadir genes externos.
Gracias a esta precisión, las NTG abren la puerta a desarrollar nuevas variedades vegetales con características de interés: mayor resistencia a sequías, tolerancia a plagas o mejor valor nutricional. Su potencial es enorme para impulsar una agricultura más sostenible, capaz de responder a los retos actuales como el cambio climático, la reducción del uso de pesticidas o la necesidad de producir alimentos de calidad para una población creciente.
Las Nuevas Técnicas Genómicas permiten modificar el ADN con precisión para crear cultivos más resistentes, sostenibles y nutritivos, claves frente al cambio climático y la demanda de alimentos.
→ Más información en:
Legislación

Legislación actual
Actualmente, en la Unión Europea, los organismos obtenidos mediante NTG se regulan bajo la misma legislación que los organismos modificados genéticamente (OMGs). Esto significa que están sujetos a evaluaciones estrictas de seguridad antes de poder comercializarse.
Cambios en la legislación europea
En 2023, la Comisión Europea propuso una nueva legislación para diferenciar entre distintos tipos de NTG. El objetivo es establecer un marco regulatorio más adecuado que tenga en cuenta tanto la precisión de estas técnicas como su potencial para contribuir a una agricultura más sostenible.
Este cambio busca facilitar la investigación y la innovación en NTG en Europa, asegurando al mismo tiempo altos niveles de seguridad alimentaria y protección del medio ambiente.

: